
Afortunadamente, cada uno puede pensar como quiera y hacer el cine que desee… si encuentra financiación para la película en cuestión. Pero, viendo “La suerte dormida”, he pensado en más de un momento que el cine se desvirtúa -y se devalúa- cuando se usa visceralmente como arma arrojadiza contra quienes piensan o han pensado de [...]