
Dice el refrán que “a mal tiempo, buena cara”, y la Seminci parece habérselo aplicado en estos momentos de crisis en que los recortes se han hecho necesarios y que incluso ha provocado el cierre de algún que otro Festival. Un día menos de duración y supresión de gran parte de los festejos, subida del precio de las entradas y cuota para acreditados, reducción de publicidad y de actos especiales…

Una versión de “Cumbres borrascosas” realizada por la británica Andrea Arnold nos recibió a primera hora de la mañana, para volver sentir el odio racista y el romanticismo de la novela de Emily Brontë. Aunque más bien hay que decir que los aspectos estéticos eclipsaron a los narrativos y nuestras sensaciones fueron más bien superficiales, [...]